Dibujaste una sirena,
su pelo largo,
escamas,
los ojos de caracol vacíos.
Hay un castillo en la arena.
También, otras cosas
sumergidas.
Te vas.
El sol tiembla.
Alguien grita.
La tarde es la más bella del mundo.
el fin del realismo
-
“Tú también necesitas categorizar todo lo nuevo que perturba tu horizonte
bajo el nombre de tus dioses, y nunca sabes si son dioses reales o
espíritus mali...
Hace 1 semana
me gusta mucho este poema, Ivana
ResponderEliminar