domingo, 19 de junio de 2011

Rosario

Alguna vez nos besamos en el baño.
Desearíamos hacerlo otra vez.
Estamos bien y el tiempo no se nota.
Pero la fiesta terminó.
Su marido la busca.
Ya no escuchamos la misma música.

2 comentarios:

  1. no hace falta ningún artificio, el peso de las cosas pone las palabras en su lugar.

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