Un gato negro cruzó la calle desierta. No pareció incómodo al notar mi presencia. Yo estaba sentada en el cordón de la vereda un día de año nuevo, trazando garabatos con una ramita sobre el piso de polvo. Él se alejó apenas y comenzó a restregarse contra el tronco de un árbol y a maullar suavecito reclamando atención. Cada gato tiene su carácter. Algunos miran con recelo y se mantienen lejos de cualquier humano mientras otros se acercan sigilosos. Nunca demasiado. Jamás renuncian a imponer sus reglas de juego, misteriosas para cualquiera que no sean ellos. (Sigue acá)
Música Cretina 2026 #1 (Bis)
-
Supongo que se habrán dado cuenta, pero igual hay que contarlo. Música
Cretina está de regreso, y esta vez gracias a los cuates de Ninety Nine
Records, u...
Hace 3 semanas
No hay comentarios:
Publicar un comentario