Escribí una columna en Tiempo Argentino
a raíz de la presentación del libro Los nada de Javier Adúriz. La columna, acá.
Copio, además, un poema de ese libro.
Un artista
Del hambre no hay mucho que decir,
es constitucional, intrínseca en la jaula.
Todo consiste en una suerte de honor
sombrío, algo que llega de otra parte.
Hubo días --extraordinarios días--
en que una muchedumbre se aproximaba
expectante. Incluso, quien pagara
por ver. Días de gloria en suma.
Pero ahora, ¿qué decir del ahora?
cuando estoy parado y seco y flaco
en el fondo del patio de las fieras.
¿Ni un paso atrás en estas condiciones?
¿Ni siquiera morderme las uñas?
¿O abrir los ojos y estar a lo que venga?
(La imagen está tomada de www.escritoenlacalle.com)
el fin del realismo
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“Tú también necesitas categorizar todo lo nuevo que perturba tu horizonte
bajo el nombre de tus dioses, y nunca sabes si son dioses reales o
espíritus mali...
Hace 5 días
qué duro poema el artista..
ResponderEliminarahora voy a leer tu texto.